La acromegália es una enfermedad crónica que actualmente se puede controlar y reducir significativamente sus efectos. Afecta tanto a hombres y mujeres por igual y en muchos casos, no es heridataria, así que no puede ser transmitida a los hijos. El exceso de liberación de la hormona del crecimiento promuerve el crecimiento tanto del tejido oseo como de los tejidos blandos y causa cambios metabólicos que pueden resultar en síntomas como los de diabetes. En México existen alrededor de 5,000 a 6,000 pacientes y solamente 1,500 están diagnosticados.

Algunos de sus síntomas

Son los dolores de cabeza y perturbaciones de visión por la expansión del tumor de la glándula pituitaria, gravedad de la voz, sudoración excesiva y olor en la piel, impotencia sexual en los hombres y anormalidades del ciclo menstrual y descarga de pecho en mujeres.

- Cambios de los rasgos faciales.
- Crecimiento de las manos, pies, y mandíbula (separación de los dientes).
- Sudoración excesiva y/o vellocidad anormal.
- Cansancio y letargia.
- Frecuencia y/o severidad incrementada de dolores de cabeza.
- Crecimiento de la glándula tiroides.
- Rigidez de las articulaciones, artritis.
- Hormigueo en los dedos y las manos (síndrome de túnel carpiano).
- Problemas dentales o de los oídos, naríz (roncar) y garganta.
- Pérdida ligera de la visión.
- Disminución de la tolerancia a la glucosa o diabetes.
- Hipertensión.
- Ciclo menstrual irregular.
- Pérdida de la líbido.

 

Es el endurecimiento de tejido suave en las manos y pies, notando además cambios en el aumento de los anillos, en las tallas de los zapatos y en los rasgos faciales, en especial en la frente, mandíbula inferior, hueso nasal y el espacio interdental.